Mujer faenera
Como comenzar tan complejo tema de aquellas mujeres que trabajan allá en el cerro, escribir sobre ellas es un sentimiento de lamento y soledad, envolviendo el sacrificio de estar ausente en el llanto de su crío. Escribir en ellas una caricia, dibujada con húmeda pasión en aquel agrietado cuerpo que robó el desierto, ese que ciega aquellos ojos de brilloso querer con su sol...pero que no logra opacar aquel recuerdo de amor allá en el vino, en esa copa generosa de pasión y caricias en alguna noche lejana.
Ese amor que logró tallar aquel corazón endurecido por la tierra, que fue bálsamo en sus resecas manos y que fue canción en su amanecer cuando ya la aurora ha muerto en su noche. Ajena ya a su vida, la regala al destino de trabajar por sus hijos, pues aquel padre es carencia en sus pequeños y es aquella ley de vida la que castiga erróneamente a su destino. Qué cresta haces allá mujer?, por qué elegiste sufrir allá en esa tierra? ese sufrir a cuestas que lleva tu alma, mientras te "descrestas" todos los putos días en una eterna jornada de labores que matan tu jardín de fragilidades y que tan celosamente cuidas para ese amor. A ti mujer, que llevas en tu mejilla el frío del amanecer, mientras que ese viento terroso trata de borrar sin cesar tu camino de vida. A ti mujer que abrigas con tu voz, a ese amor que te admira por lo que haces y se rinde ante el sacrificio de tus años, esos que te pasan la cuenta con un llanto a escondidas, porque esa aridez, seca y carcome lentamente tu alma y la riegas con esa lágrima que desiste en abandonar esa mirada perdida en aquella estrella que te vió crecer. Escribir en ti esperanza, escribir con mi orgullo de tenerte como compañera, hombro a hombro allá en el esfuerzo.
Hacerte saber que estoy contigo en tu tristeza, en tu llanto... porque yo también los he tenido. Ofrecerte mi mano cuando necesites una caricia, porque también la he necesitado compañera mia. Sigue en esto mujer!!! sonríe porque estás contenta y llora cuando estés triste...ama, porque eres una gran mujer.
Dedicado a aquellas mujeres que dejan y han dejado parte de su vida en alguna minera por ahí, allá lejos del querer...a mis compañeras.
Ese amor que logró tallar aquel corazón endurecido por la tierra, que fue bálsamo en sus resecas manos y que fue canción en su amanecer cuando ya la aurora ha muerto en su noche. Ajena ya a su vida, la regala al destino de trabajar por sus hijos, pues aquel padre es carencia en sus pequeños y es aquella ley de vida la que castiga erróneamente a su destino. Qué cresta haces allá mujer?, por qué elegiste sufrir allá en esa tierra? ese sufrir a cuestas que lleva tu alma, mientras te "descrestas" todos los putos días en una eterna jornada de labores que matan tu jardín de fragilidades y que tan celosamente cuidas para ese amor. A ti mujer, que llevas en tu mejilla el frío del amanecer, mientras que ese viento terroso trata de borrar sin cesar tu camino de vida. A ti mujer que abrigas con tu voz, a ese amor que te admira por lo que haces y se rinde ante el sacrificio de tus años, esos que te pasan la cuenta con un llanto a escondidas, porque esa aridez, seca y carcome lentamente tu alma y la riegas con esa lágrima que desiste en abandonar esa mirada perdida en aquella estrella que te vió crecer. Escribir en ti esperanza, escribir con mi orgullo de tenerte como compañera, hombro a hombro allá en el esfuerzo.
Hacerte saber que estoy contigo en tu tristeza, en tu llanto... porque yo también los he tenido. Ofrecerte mi mano cuando necesites una caricia, porque también la he necesitado compañera mia. Sigue en esto mujer!!! sonríe porque estás contenta y llora cuando estés triste...ama, porque eres una gran mujer.
Dedicado a aquellas mujeres que dejan y han dejado parte de su vida en alguna minera por ahí, allá lejos del querer...a mis compañeras.
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