Escurre tierra por los dedos de la vida...

Escritos de vida disfrazados en palabras.

jueves, agosto 19, 2010

Complacencia

    El cromado del "Zippo" refleja borrosamente la figura de un vaso a medio beber sobre la barra añosa de madera. Opacada por la tenue luz del local, por el tiempo y los interminables momentos compartidos sobre su cubierta, celebraciones, propuestas, conversaciones, desahogos, confesiones... Aquel encendedor da vida al cigarrillo puesto en la boca de su dueño, lo aspira con lentitud, con una paciencia que calma el flameo de aquella llama titilante por una pequeña brisa generada por las aspas del ventilador ubicado sobre él. Imágenes de vivencias pasan frente a sus tristes ojos, su memoria alimenta cada vez mas lo vivido, experiencias gratas, risas... momentos plenos de alegria que ajenos a aquel lugar, le dibujan un leve brillo en su mirada y un indicio de sonrisa en su boca tapada inmediatamente por aquel vaso que ahoga todo aquello con un sorbo de Whiskey.
Gente extraña comparte en las mesas, beben y comen en un ritual de saciar el hambre y la sed. Las risas y el murmullo de conversaciones son constantes, el par de "amigotes" borrachos en el centro del bar, aquella pareja en un rincón mirándose en complacencia por el solo hecho de estar juntos y el hijo "pudiente" que invita al viejo a conversar un schop en busca de sabios consejos.


Su atención se fija en una canción, años que no la escuchaba y no sabía quién la interpretaba ( Restless Heart - Don't ask the reason why), ésta comienza a invadir el bullicio llamandole la atención... le pareció bonita, melódica, tema de película al parecer. Ya a apagado su "Lucky", le quedan pocos en esa trasnochada cajetilla y aquella canción cedió espacio a otra menos de su gusto.
- Otro por favor!!! - con un amable gesto pide otro trago...
- ...y la cuenta por favor.-
Antes de beber otro sorbo de su "Jack", enciende un cigarrillo, el humo recorre su cansado rostro subiendo hacia sus ojos, quienes lo esquivan con un lento pestañear, producto de la entrada noche, sus ojeras lo delatan. Algo le atormenta, es un temor lo que le incomoda...ya ha sufrido demasiado esa ausencia. La música interrumpe su perdida mirada, es un tema de Bryan Adams, "When you love someone"...sus ojos se dejan invadir por ese mirar borroso, los siente humedos...su "Zippo" y sus manos, lo reflejan en la lentitud de sus movimientos. Decide abandonar aquel lugar, se ha tornado bullicioso y eso le incomoda, bebe lo último de su vaso, algo tibio y aguado, apaga el cigarrillo.


Es una noche en que todos celebran, es una de aquellas en que el tiempo es amigo de los buenos momentos, de las risas, de un encuentro... aquel vehículo avanza con lentitud hacia ningún lugar, su conductor, de manera decidida lo guia hacia el desvelo. Se detiene por un café, es tarde y no le importa el anuncio de su reloj, siente frio y algo de hambre. Un último cigarrillo llena de humo el interior del automovil, golpeando el vapor del café soberanamente con su arrasante y viciado olor.
Esperaba aquella llamada, horas esperandola...una reconfortante voz llenaba su oido de paz, sus sentidos paralizados y entregados a ese pequeño encuentro de dos en aquel lugar testigo de su entrega hacia sus brazos acurrucadores...suaves, deseables, apasionados. Era su esencia de hombre cubierta en agua tibia, un parentesis en su vida...algo inolvidable en su tiempo, en su vida...era simplemente ella y él, desafiantes a un destino de final inesperado...






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