Escurre tierra por los dedos de la vida...

Escritos de vida disfrazados en palabras.

martes, noviembre 09, 2010

Una manzana para el profesor

                                                                                 
      Guió tu vida desde esa primera letra aprendida, para luego enseñarte a descifrar los secretos de un libro. Te quitó la manía de contar con los dedos y así poder llegar al infinito!!!, invitándote a iniciar el maravilloso viaje por la vida en aquella pequeña sala de clases con ventanas que acogían un soñoliento y débil sol de otoño.
          Alzó tu mirada a la vida y le construyó bases de esperanza y optimismo...sembró en ti la justicia y tu cosechaste igualdad plena de paz, acariciando cada palabra que pronuncia tu boca, de verdades y de respeto. Aquella crianza nunca se olvida, está encarnada en el alma y viene de aquel que articuló tu personalidad de bien.
                               Él ya envejece, mira secreta y pacientemente a ese puñado de pequeños que ya planean entre las nubes de los años futuros, con sus alas jovenes, fuertes y crecientes... la vida les ha regalado la oportunidad de la libertad, esa libertad honrada y plena, esa que solo se obtiene de aquél que te enseñó a descifrar los libros y quitó tu manía de contar con los dedos, para llegar al infinito.

Etiquetas:

domingo, noviembre 07, 2010

Sufro tu partida...

                                                                                     
          Un dia quieto, sin esas travesuras que nos sacude el alma para recordarnos que estamos vivos... que respiramos hace años este néctar llamado aire. Te das cuenta lo que te digo? porque no eres un ser que pasa desapercibido en nuestro "dia a dia". Hoy es aquel dia en que invade la quietud, después de leer un artículo de Cristian Warnken y siempre cayendo en la admiración por su talento de hacerte parte de su noble blanca crítica de aquel cáncer que sufre mi pais... ese cáncer que derriba lo poco y bueno que tenemos cuando las cosas se hacen bien en mi patria.
                                                 Hoy aquel hombre sufre encarna la tristeza, le he visto su mirada...esquiva y opaca, su amigo a fallecido. Aquel de años, de infancia y que esa palabra llamada coincidencia, los hizo vivir en el mismo barrio después de mucho tiempo separados. Dejó de sonar el teléfono en la mañana con esa invitación para ir de compras "pa'l almuerzo" al supermercado, aquella compañía carpintera, de reparar un mueble en algún hogar y terminando en el descanso de una conversa allá en el vino, de esas que solo se tienen con un amigo. Tengo siempre la virtud, o quizás el defecto de ser empático... imagino la situación y no puedo soportar el ver a mi padre triste. Aquel hombre que me enseñó a mostrar la mirada a la vida, a materializar mis ideales para el bien de la gente, a tender mi mano con honestidad a aquel que la necesita, a amar...a llorar. Ver a mi padre triste destroza mi patrón de vida, traspasa el sufrimiento porque soy su sangre, porque también tengo un gran amigo y porque también le cuido y lo quiero...porque es mi amigo.
        Dios, dale serenidad a mi viejito en esta dura prueba de vida, dale paz y comprensión, dale tranquilidad a su corazón y vierte agua tibia en su añosa alma...devuelvele el brillo a sus ojos, esa que te dá un padre cuando te mira.

Etiquetas: